Sí, volar es un coñazo, pero si encima te toca un bebé llorón en tu vuelo, mucho más. Pero claro, peor es para los padres, que encima de tener que aguantar las lágrimas de sus hijos, tienen que soportar las miradas enjuiciadoras de la gente.

Para transformar este hecho en una ventaja, la gente de JetBlue puso en marcha una curiosa promoción: cada vez que uno de los bebés a bordo llorase, los pasajeros conseguirían un 25% de descuento en su próximo viaje con la aerolínea.

De esta manera, MullenLowe transformó algo incómodo en algo con lo que todos estuvieron contentos. La acción se lanzo para conmemorar el día de la madre, ya que detrás de cada bebé lloroso, siempre está ella. Podríamos hablar de la conveniencia de olvidarnos del padre y asumir que sólo las mujeres cuidan a sus hijos, pero haremos de tripas corazón y valoraremos esta acción que convierte un problema en un beneficio para los clientes.

JetBlue FlyBabies

Visto en Brainstorm9.

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