En Colombia, la violencia es un problema con el que lidiar día a día. No es algo que se pueda frenar de repente, sino que se tiene que atajar desde la raíz. La educación es esa base desde la que se puede cambiar todo, por lo que la idea es que en el futuro, el conocimiento sustituya a la violencia.
El Ministerio de Educación de Colombia convirtió munición real (y utilizada en combate) en estos balígrafos. Un recordatorio real del poder de la educación ante la tiranía de las armas. Esperemos que iniciativas así nunca dejen de funcionar.
baligrafos