Un lápiz de colores sirve para colorear. Sencillo, ¿no? Pero también para crear arte. Y aunque todo el mundo se cree capaz de hacer lo primero, duda ante lo segundo.

Para demostrar que están equivocados y minusvaloran sus capacidades, la gente de Faber-Castell ha encontrado la manera de que todo el mundo pueda sentirse un artista plástico con la llamada Galería en blanco.

Con unos cuantos lápices, unas directrices y una habitación en modo tábula rasa, los participantes podían llegar a conformar su propio museo (pixelado, pero museo). De la hoja en blanco a la obra maestra, hay muy poco. La idea es de la agencia DAVID.

galeria em branco

Visto en Comunique9.

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