La obsesión por la seguridad es necesaria. Aunque sea algo que deberíamos hacer cada uno, muchas veces se necesitan incentivos para cumplir las normas en carretera. Y si en su momento funcionó muy bien esa llamada emocional del “papá, no corras”, Volkswagen la ha reinventado en Nueva Zelanda con su Reduce Speed Dial.

En varios coches se instaló un velocímetro con mensajes de los hijos de los conductores para recordar lo que pueden perder si se arriesgan a lo tonto. Obviamente, esto influye mucho más que un simple número, aunque hecho en falta que aparezca cuando se sobrepasa cierta velocidad y no que esté presente todo el rato, porque entonces puede terminarse obviando.

La idea es de Colenso BBDO.

volkswagen seguridad

Visto en Digital Buzz Blog.

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