La necesidad de concienciar del daño que puede hacer contestar un simple mensaje conduciendo es palpable. Las agencias buscan nuevas formas de comunicarlo y, en este caso, los coches de choque han sido la excusa para hacerlo.

Dentro de cada vehículo se introdujo un teléfono al que se llamó mientras los participantes conducían. Intentar cogerlo tiene unas consecuencias que, obviamente, se pueden extrapolar a la vida real. La acción está bien, aunque le falta cerrarla un poco más para que no parezca un simple video hecho para un case study de festivales. La idea es de Havas Worldwide Portugal.

movil coche de choque

Visto en Brainstorm9.

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