Desde que Heineken resolvió la mayor crisis de reputación de su historia con una infografía en la que explicaba que no tuvo nada que ver con unas peleas de perros en Mongolia, éstas han vuelto a popularizarse y han saltado de los reportajes informativos de los periódicos y suplementos a la publicidad en prensa, blogs y redes sociales. En la era del diseño gráfico, la gente ha dejado de leer grandes masas de textos buscando siempre el atractivo visual. Las infografías en publicidad han reconciliado la información con el disfrute estético, generando una mayor confianza en el receptor que si estuvieran ante un simple anuncio en un formato más convencional.

Dog fighting

Una de las compañías más importantes que han utilizado las infografías como recurso publicitario es Microsoft. Entre otras cosas, el gigante informático las utiliza para publicitar sus logros en América Latina. Apple y Google, sus principales competidores, también lo hacen. Estas grandes compañías tienen a su favor que también son las marcas más infografiadas por las publicaciones económicas y del sector tecnológico, lo que añade valor a su estrategia publicitaria.

También bancos como el BBVA, Santander o La Caixa las utilizan para publicitar sus servicios, especialmente los relacionados con el teléfono móvil. La dificultad de leer grandes textos en muchos smartphones ha sido uno de los grandes generadores de valor de las infografías, que se han configurado como un elemento esencial a tener en cuenta en la elaboración de una nueva campaña publicitaria, situándose a un nivel similar a otros formatos más tradicionales.

Otro ejemplo del buen uso de las infografías lo encontramos en Packlink, una de las startups españolas más exitosas, dedicada a la comparación y contratación online de servicios de mensajería, que cuelga infografías en su blog y redes sociales ya sea en forma de tutoriales (cómo envolver un paquete, cómo realizar un envío…) o para informar sobre asuntos corporativos, consiguiendo mayor dinamismo que si hubiera colgado una entrada de blog tradicional. Este recurso publicitario tiene que acompañar una campaña más tradicional. Es importante resaltar que la infografía no sustituye al resto de los formatos sino que los complementa.

Muchas veces, son los usuarios los que generan infografías que acaban funcionando como publicidad, aunque suele ocurrir sólo con las marcas más importantes. La famosa infografía de Coca-Cola versus Pepsi, en la que se comparan los diferentes logos que han tenido a lo largo de la historia y se cuentan varios hitos de ambas compañías, es uno de los mejores ejemplos de este tipo de infografías, generando una repercusión muy positiva para ambas marcas.

Como un buen texto, una infografía necesita claridad, sencillez y concisión, además de una cuidada presentación gráfica que muestre a la misma como un elemento más del branding de cualquier empresa.

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