Si por mi fuera, prohibiría los case study. Muchas agencias ponen más recursos en ellos que en sus campañas y suelen “camuflar” la idea que hay detrás, haciendo que parezca mucho mejor de lo que es realmente. De hecho, en muchos casos son más simulacros de campañas que otra cosa.

Ningún festival serio debería permitirlos, pero lo cierto es que de momento eso parece una utopía.

Evidentemente no soy el único que piensa así. De hecho, este vídeo que he encontrado en Brainstorm9 parodia la pantomima de los vídeos que explican ideas.

¿Y tú qué opinión tienes sobre los case studies?

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