En el siglo XIX nació una de esas marcas que son conocidas en el mundo entero: J&B. A su vez, en ese periodo, los tatuajes empezaron a extenderse por la ciudad de Londres tras adaptar esa tendencia de los marineros dela Royal Navy. Para celebrar esta coincidencia en su origen, la marca ha decidido sacar una edición especial de su producto. Pero claro, uniendo ambos inicios.

Tatoo bottle Botella tatuada

Para ello han creado una serie de 25 botellas tatuadas que serán puestas a la venta en París en una caja de madera creada para la ocasión. El artista tatuador Sébastien Mathieu (de Le Sphinx) fue el encargado de modificarlas una a una utilizando sus agujas sobre una finísima capa de latex situada en la parte exterior de la botella.

Una chulada, aunque es francamente complicado hacerse con una de ellas.

Visto en Packaging of the world.

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