Todos tenemos nuestros sueños. A veces, aunque queramos ser grandes estrellas y jugar en la Champions League nos tenemos que conformar con llegar a lugares más modestos. El C.F. Villaverde vio cortada sus alas cuando no pudieron ascender a tercera división por culpa del maltrecho estado de su campo.

Pero si hay justicia en el mundo, nadie se debería quedar sin vivir su (pequeño) momento de gloria.

HTC ayudó a esta institución a vivir su propia Champions en unas condiciones decentes. Para ello arreglaron el campo de un equipo que no sólo juega al fútbol, si no que ayuda a educar y compenetrar al barrio al que pertenece. Publicidad de la que aporta, como debe de ser.

Hoy Todo CambiaUn gran trabajo de El Laboratorio.

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