A día de hoy algunos aún preguntan por qué demonios deberían pagar a un diseñador para que les haga un logotipo si tienen un sobrino que diseña y se lo puede hacer por la décima parte del presupuesto. Pues bien, como respuesta bien podría servir esta compilación: 20 logos raros, inadecuados o, simplemente, horribles que explican la diferencia entre un profesional que sabe lo que hace y alguien que tiene un ordenador con programas y un dominio amateur del tema.

Al igual que cualquier otra cosa, un logo comunica. Que a nadie se le olvide.

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