En un verano caluroso se te quitan las ganas de todo. Incluso, siendo totalmente incoherentes, se te quitan las ganas de levantarte para ir a buscar algo que te refresque un poquito. No problem. En Canadá, McDonalds quiso facilitar el verano a los ciudadanos facilitándoles unos cuantos refrescos. Y como la montaña no iba a McDonalds, McDonalds fue a la montaña.

Por medio de coches teledirigidos repartieron una buena cantidad de bebidas que alegraron un poco el día a los que las consiguieron y llamaron la atención a los que se cercioraron de este “reparto a domicilio”. Mucho más barato que contratar a un motorista.

La idea parte de la agencia Cossette.

Radio control delivery

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