Las verdades hay que decirlas aunque duelan. Eso sí, si se visten de una manera bonita al principio tal vez el impacto que causen sea mayor. Eso han debido de creer en Unicef, ya que han creado una acción de guerrilla que va de lo adorable a lo espeluznable.

Los chilenos que se encontraron junto a sus hijos en esta tesitura es imposible que se quedaran impasibles ante el mensaje. Verdades que duelen, las vistas como las vistas.

Guerrilla Unicef