¿Cómo te sentirías si un día un desconocido te manda un mensaje con una foto de la fachada de tu casa? ¿Y si después te dijera que está en tu salón? ¿Y si la cosa se pone todavía más siniestra? Pues esta fue la forma con la que los organizadores del Elmsta 3000 Horror Fest pusieron a tono a los asistentes al festival cinematográfico de terror.

Los futuros espectadores del festival habían dejado sus números de teléfono y direcciones a la hora de reservar las entradas. Esa fue la puerta de entrada a una pequeña broma, cargada de adrenalina, muy en consonancia con el tono del festival. Una interesante manera de promocionar un festival que es más que ver unas cuantas películas de asesinatos.

Panic ticket

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