Cuando no se puede contar con el presupuesto de comunicación de una empresa grande no hay más remedio que tirar de la diferenciación. Y aunque todas las cafeterías resultan a la larga similares, los pequeños detalles son los que hacen que acabemos eligiendo una u otra.

La empresita taiwanesa Let´s Caffe tuvo claro este principio y quiso ofrecer algo que nadie más ofrece: tu cara hecha café.

Por medio de una impresora para la espuma del café, la gente podía conseguir formar su cara en la bebida gracias a una foto que previamente se habían hecho.

A nadie le amarga un dulce. Y menos aún si tiene tu cara.

Latte printer

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