Si sois de los que soléis ir a festivales de música, conoceréis muy bien lo que significan los “cuartos de baño”: una experiencia casi traumática de olores con colas interminables. En el festival argentino Personal Fest han querido mejorar la experiencia de los asistentes mejorando el punto más flaco de estos macro eventos. Para ello han creado unas letrinas musicales que no pasan inadvertidas.

Gracias a la tecnología, al ocupar uno de los cubículos hace sonar una pista musical. Cada uno de los baños tiene su propio sonido, que está sincronizado con el de los demás creando una melodía conjunta.

Una de esas chorradas que te mantienen entretenido y que acaban por mejorar la percepción de lo que estás viviendo. Desde luego, hubiera mejorado la imagen de alguno de los festivales de música a los que he ido.

RitPotties

Una idea de TBWA Buenos Aires vista en Update or die!