¿Quién ha dicho que los genéricos tienen que ser siempre iguales? La tienda de alimentación Fresh ‘N’ Friends ha comprendido que eso no tiene porque ser así, sobre todo cuando tu público te exige un extra para probar tu producto. Y en este caso, esos clientes exigentes son los niños.

A un niño no le puedes hablar (obviamente) de que comer fruta es sano porque le da igual. ¿Cómo convencerlo entonces? Haciéndola atractiva y olvidándonos de lo tradicional. Con una idea como ésta.

¿Qué niño se podría resistir? Además no se quedaron contentos sólo con eso, sino que abrieron la creación de producto a sus propios consumidores. A partir de pegatinas o su página web crearon una plataforma sobre la que los niños podían crear sus propias figuras con frutas. Así no sólo hicieron partícipes a los que al final iban a seguir comprando el producto, sino que se generaron miles de propuestas interesantes y generaron engagement con su público.

Esta maravillosa acción es de la agencia alemana Scholz & Friends.

He encontrado esta gran idea en I believe in advertising.