Vivir algo como esto tiene que ser desconcertante, pero a la vez mola mucho. Muchísimo.

La agencia holandesa KesslerKramer ha creado la primera tienda musical. Y cuando hablo de tienda musical, me refiero a que el propio local es el encargado de poner los “instrumentos” para llevar a cabo una banda sonora al realizar la acción de compra.

No os lo podéis perder.

Toda esta parafernalia es una campaña genial de la cerveza Red Stripe. Desde luego, una cosa así es inolvidable. A-lu-ci-nan-te.

He encontrado esta genialidad en Adrants.