Emotividad en estado puro generada por los emisores reales del mensaje. Ésta es la razón por la que me ha gustado mucho esta acción de la agencia sueca Milk Reklambyrå para The Foundation for Queen Silvia Children’s Hospital.

Los comunicadores se encargan de la razón y los niños de la emoción. Es imposible no sentirse involucrado si llega a tu casa una carta así.

I believe in advertising me ha descubierto este caso.