La sencillez es clave: ¿qué se necesita para degustar una cerveza como dios manda? Pues la bebida adecuada y un recipiente en consonancia. Este envío de marketing directo de la agencia brasileña Beats Curitiba hace que la acción de beber una Stella Artois se convierta en una experiencia digna de los dioses. Por lo tanto, un caliz es lo mínimo que se requiere.

Genial. O digamos divino.

Me he encontrado este regalo del cielo en Direct Daily.