Aunque cada poco vemos una máquina de la felicidad nueva, Coca Cola no para. Las vending machine son uno de sus buques insignias y, en esta ocasión, han querido crear un verdadero transatlántico. Lejos de sutilezas han creado la máquina de refrescos más grande del mundo.

Este maquinón fue instalado para celebrar los juegos olímpicos de Londres y, desde luego, a mucha gente la ayudo a festejar. Y como no podía ser de otra forma, apoyaba las diversas activaciones del patrocinio de la marca en las pasadas olimpiadas. Eso sí: a lo grande.

He visto esta acción colosal en Branding magazine.