Había expectación por ver la conceptualización comunicativa de la nueva estrategia de Axe. La marca de desodorantes ha visto necesario cubrir un nicho de mercado que hasta ahora no sólo no tocaba, sino que era hasta casi impensable hacerlo por su filosofía. No obstante, siempre se ha tachado a la marca de machista por su comunicación (poco sutil, digamos) dirigida a los hombres.

Pues bien, aquí tenemos como ha resuelto la marca el problema. Han optado por una opción híbrida: dirigirse simultáneamente a hombres y mujeres.

 

Eso sí, el tono Axe se mantiene totalmente reconocible, lo cual es bueno para la marca y para los que disfrutan de este tipo de humor. Personalmente, me gusta mucho la resolución de la campaña, sobre todo en las gráficas, pero como siempre para gustos, colores. Y es que si Axe no crea un poquito de polémica, seguro que decepcionaría a más gente que no creándola. Está en su ADN.

Por cierto, es un trabajo de la mítica y genial agencia BBH.

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