A veces en publicidad, un creativo puede pasar más tiempo con su dupla del trabajo que con la de la vida real. Se comparten momentos, se trabaja, se ríe, se llora… vamos, una relación como cualquier otra, forjada por horas juntos y un objetivo común. Al fin y al cabo, de esto a un matrimonio no hay mucha diferencia. Entonces, ¿por qué no hacer una declaración formal que termine en bodorrio y toda la parafernalia? ¡Hasta que la agencia nos separe! Al más puro estilo Las Vegas, pero en La pocilga creativa: el espacio creado por la agencia alicantina Imaginarte.

Hay dos modalidades de casamiento: presencial, a las que asistir con invitados, o bien online. Sea cual sea el modo, sólo hay que rellenar un pequeño formulario en la web y el equipo de Imaginarte se encargará de preparar la ceremonia sin descuidar el más mínimo detalle, desde la música hasta la decoración. Y tal y como está la cosa, han incorporado un servicio de divorcio express por lo que pueda pasar en un futuro.

Se trata de una iniciativa sin ánimo de lucro que pretende consolidar y reconocer a las parejas más brillantes de la creatividad publicitaria. Aunque no les saldrá gratis. Después de la ceremonia se pasará un cepillo en el que los novios y los invitados tendrán que apoquinar la voluntad. La cantidad recaudada será íntegramente donada al Club de Creativos para ayudar a jóvenes creativos en su asistencia al Día C.

Ya sabéis: ¿qué mejor ocasión que esta para dar a conocer vuestra relación al mundo? Con suerte hasta podéis hacer una lista de regalos y pedir el The copy book o las tres primeras temporadas de Mad Men. ¡Aprovechadlo!