Volkswagen ha sacado una reedición de su coche más mítico: el Beetle. Y un nuevo coche necesita un nuevo anuncio. Como empresa potente que es, no ha podido dejar de comunicar el lanzamiento y ha empapelado varias ciudades con publicidad exterior. Pero no con anuncios tradicionales, porque eso correspondería a un coche tradicional (y no es lo que están vendiendo), sino que han utilizado un híbrido entre esas espectaculares vallas y la realidad aumentada.

La genial producción de Red Urban ha hecho posible esta fusión entre publicidad convencional y no convencional. Varios tipos de experiencias distintas para visualizar con smartphones y con tablets. Sólo con descargarse el app, podían dar rienda suelta a estas aplicaciones de realidad aumentada y darle más valor a un simple anuncio. Además, la interacción fomenta el recuerdo de la marca y le da un valor a esas vallas que antes no eran más que elementos pasivos.

Me apostaría lo que fuese a que en poco tiempo se van a ver como churros este tipo de aplicaciones publicitarias.