En este blog no nos cansa la comunicación, sea del palo que sea. Hoy, y sin que sirva de precedente voy a hacer una pausa para la propaganda, ya que el marketing político siempre ha sido una disciplina que me ha resultado curiosa. Estuve el otro día tentado a hablar sobre el famoso incidente de los community managers del PP con #preguntaleamariano, pero al final no lo hice. Hoy sí voy a hablar del modo de actuar del PP en las redes sociales, porque me tiene bastante desconcertado. Y más que desconcertado, lo que he descubierto hoy me tiene indignado. Y que aquí nadie vea una crítica a un partido político concreto, sino a una manera de actuar que no veo para nada ética.

Y lo digo porque me he topado con esto.

Esto es real y lo podéis ver aquí. Un partido político pidiendo directamente que los usuarios les cedan sus redes sociales para que durante una convención, el propio partido publique automáticamente el mensaje que quiera. No se hasta que punto esto es legal o vulnera las reglas de Twitter o Facebook, pero es cuanto menos éticamente reprobable.

En primer lugar, imagino que sabrán perfectamente que teniendo bastantes perfiles actualizando con el mismo hashtag a la vez pueden conseguir la notoriedad de un trending topic, pero no por méritos propios, sino duplicando hasta la saciedad un mismo mensaje desde el mismo perfil. Sería como hacerte cientos de usuarios falsos para darte notoriedad.

En segundo lugar, no inspira mucha confianza que un partido no pide la ayuda de sus votantes, sino directamente que les deje hablar en su nombre sin ningún tipo de filtro. Es decir, los usuarios que cedan su perfil no sabrán que van a escribir en su nombre, sino que podrán ver en sus muros cualquier tipo de mensaje que se quiera dar desde las filas populares. Creo que deberían pensar en sus seguidores, confiar en ellos y que ellos sean el motor del cambio que prodigan. El cambio tiene que venir de la gente, no desde la organización. No puedes pedir una revolución ciudadana cuando tú eres el ejecutor y el resto van a ciegas. Ellos también tienen derecho a ver a dónde se dirigen.

Y por último, no creo que la estrategia sea tener una altavoz, sino tener voces en todos lados y que esas voces digan exactamente lo que quieren y lo que creen, no lo que se les obliga. Tener en cuenta a tus fieles, no utilizarlos como meras herramientas.

Bien es cierto que nadie obliga a nadie a prestar el perfil, es un acto voluntario, pero sólo quiero hacer ver una estrategia que me parece que no es la adecuada para generar confianza. Ni entre las filas del partido, ni entre la comunidad social. En las redes se pilla antes a un mentiroso que un cojo. Y aunque luego puedan aducir en sus comunicados de prensa que han tenido tantos tweets o que han conseguido ser trending topic, todos sabrán porque ha sido. Engañar en estos tiempos es complicado.

Y repito, que nadie vea los colores de un partido, sino una franca crítica a lo que yo pienso que es un error de comunicación. Tal vez sea el único que lo piensa, pero creo que no. ¿Vosotros qué opináis?

Edito: no debo de ser la única persona que piensa igual, porque me acabo de encontrar con el hashtag #ProstiTuit que habla del tema y se ha convertido en TT.

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