Carlsberg siempre se ha caracterizado por el ingenio de sus acciones no convencionales. En este caso la agencia Duval Guillaume ha seguido esta línea de actuaciones locales que se terminan viralizándose gracias a su gracia y a sus situaciones kafkianas. En este caso el punto de partido serán 148 moteros, una pareja y una sala de cine. Como mínimo una cosa extraña y que nadie espera encontrarse en el momento de ir a disfrutar de una buena película.

La gracia de esto es ver el vídeo, así que aquí os lo dejo. En breve descubriréis si “esto merece una Carlsberg” ;)

¡Feliz fin de semana!