A veces da gusto ver como se le da una pequeña vuelta de tuerca a los formatos tradicionales, jugando con ellos y no dedicándose simplemente a hacer lo mismo de siempre. La agencia estadounidense Vitro ha utilizado un soporte de publicidad exterior creando un híbrido entre la valla de toda la vida, una instalación artística y una acción de ambient. Para ello han creado un anuncio que sólo se puede ver en todo su esplendor llegada la oscuridad de la noche.

A partir de una simple luz y las chapas de más de tres mil botellas de la marca del anunciante (Newcastle Brown Ale) han creado una valla que “resucita” al llegar la noche, para mostrarse tal y como estaba concebida por sus autores: los artistas Pablo Power y Ellis Gallagher. Todo ello para que pruebes el sabor más ligero de la oscuridad. Aquí podéis ver cómo se llevo a cabo esta curiosa acción.

Además, como extra, os dejo otra acción de ambient que hicieron los mismos protagonistas en San Diego. ¡Pasad un buen fin de semana!