¿Quién no está harto de esos envíos masivos de cartas publicitarias sin más aliciente para que las leamos que nuestro propio aburrimiento? Sinceramente, estoy hasta las narices de recibir publicidad en mi buzón. La razón principal de esto es que esos envíos son simples panfletos que no se molestan en llamar la atención, pero en cambio pretenden que los lea. Es decir, es como si el simple hecho de estar ahí fuera lo suficientemente importante como para que me tenga que molestar en prestarles atención. Sinceramente, en la mayoría de los casos no puedo considerar a esto publicidad.

Por las razones antes mencionadas me han resultado curiosos estos envíos ideados por la agencia china Strange Idea Ad para la marca de cuchillos Ronda. Simples, sorprendentes y hablan de las ventajas del producto sin necesidad de palabrería (ojo, palabrería vana, no un buen copy). Una forma ingeniosa de dejar claro lo que quieres decir, y decirlo de una manera que no suponga un esfuerzo escucharlo.

Las marcas deberían darse cuenta cada vez más que las nuevas formas de comunicación requieren dar algo extra, por poco que sea. Nunca pedir un esfuerzo al consumidor, porque son tantos los impactos publicitarios que recibe al día, que acabaría loco si prestara atención a todos ellos. Para que nos preste atención debemos diferenciarnos: jugar con ellos, aportar algo, ser relevantes, sorprendentes, ingeniosos… es decir, dejarnos de tópicos. Tanto agencias como usuarios nos beneficiaríamos de esto.