Es perfectamente conocido por todos que un mal aliento puede arruinar cualquier conversación. Da igual la persona o el tema, es algo inevitable. Listerine se erige como adalid de la correcta higiene bucal en esta genial acción ideada por JWT Hong Kong. Los protagonistas: un flipbook y una señorita con un insoportable aliento con olor a cebolla.

Las pobres “víctimas” de esta acción debieron de salir un poco angustiadas de la experiencia, pero es una muy buena manera de mostrar los argumentos de la marca. Eso sí, no creo que en este caso el libro sea uno de esos objetos publicitarios que la gente guarda a pesar de ser muy curioso.

He sacado esta acción de I believe in advertising.