Si hay algo que funciona es hacer vivir a la gente las experiencias que quieres comunicar. Y para eso, muchas veces se llega a cualquier lado. Incluso a piratear la radio de tu coche para meter el miedo en el cuerpo a la gente. Este es el caso de la International Society For Human Rights, que para poner al público en la misma tesitura en la que se encuentran muchas personas con los derechos vulnerados, se lo hicieron pasar mal.

Con un equipo móvil, piratearon las emisoras de radio que iba escuchando la gente en su coche para hacer que se pusiesen en una situación complicada: estar dentro de la piel de personas perseguidas sin ningún motivo. Una especie de broma macabra, pero impactante.

Encontrado en The Denver Egostist.