Montar una tienda física siempre ha tenido sus pros y sus contras. El principal inconveniente es el precio que supone buscar un local con una localización perfecta, un tamaño adecuado y no arruinarte en el intento. Pues Mini ha conseguido abrir en París no una, sino diez tiendas sin arruinarse. ¡Y además móviles!

Un test drive y una tienda en uno. Probablemente más efectivo que un concesionario y, desde luego, más barato. No está mal para una tienda que no llegará ni a los 10 metros cuadrados.

Lo he visto en Adverblog.

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