Me ha parecido francamente brillante la estrategia de Ikea Australia para conseguir sacarle efectividad a los catálogos de la marca. Esos pequeños libritos con muebles que algunas personas guardan como su biblia particular.

En, a priori, una extraña decisión han querido que los usuarios mantengan el mayor tiempo posible los catálogos en sus vidas. Para ello, pagarán (sí, pagarán) cheques mensuales en concepto de alquiler por el espacio que ocupan. Echad un ojo al vídeo del caso.

Espectacular, ¿no? Parece una insensatez que no pagues por una marca (es más, una lovemark) sino que además ella te paga a ti. ¡Una locura!

Me ha dejado flipando este caso. Ya sabéis: los que piensan diferente, normalmente son los que piensan de manera correcta.

Visto en Digital Examples.

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