Siguiendo con su campaña para hombres y mujeres, el desodorante más polémico del mundo vuelve a hacer su aparición. En esta ocasión para desenmascarar la anarquía invisible que puede haber detrás de la pared de cualquier casa montaron una instalación que no era visible a simple vista.

Una casa aparentemente normal en Sidney, en la que sólo podías ver lo que pasa dentro gracias a unas pantallas y LCD y unas gafas especiales. Una experiencia interesante creada por Soap Creative.

Visto en Adverblog.

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