Hay ocasiones en las que usar el medio de la manera contraria a lo que sería habitual termina siendo mucho más efectivo de lo que podría ser de primeras. Sobre todo cuando la gente está muy habituada a una forma concreta de acceder a ese medio. El que os traigo es un excelente ejemplo de ese paradigma. Es simple: un cine en 3D y un público que sabe que algo está fallando.

El desconcierto se adueña de la gente mientras está viendo el vídeo, pero en cuanto acaba se comprende todo. Fabulosa manera de concienciar, aprovechando un formato de éxito… para hacer que no funcione. Una buena acción para concienciar acerca de los peligros de conducir bebido. Realizada por TBWA / South Africa.

About these ads