A veces, uno de los mayores quebraderos de cabeza de las marcas es cómo hacer que el público las pruebe. Los seres humanos somos personas de costumbres y es raro que cambiemos de hábitos con facilidad, con lo que somos reacios muchas veces a probar cosas nuevas. La gente de Wrigley ha logrado evitar este impedimento y conseguir que la gente pruebe sus productos, aunque ellos no sean conscientes de hacerlo en un principio ¿Cómo? La solución, en el vídeo de aquí abajo:

Conociendo los hábitos de nuestro target, siempre hay más posibilidades de conseguir atinar con ellos. Y si Mahoma no va a la montaña, la montaña irá a Mahoma. Aunque la prueba no sea en principio consciente, no hay duda que es una sorpresa agradable encontrarte con un trozo de cartón con sabor a chicle. Muy ingenioso.

Gracias a mi compinche Varo por la información ;)

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