Me ha parecido alucinante esta campaña de Ogilvy Túnez en vista a las próximas elecciones en el país africano. Simple como pocas, pero es una de esas ideas que realmente buscan el engagement con los ciudadanos. Esa conexión con sus miedos, anhelos y esperanzas. Esa simple chispa que puede hacerte reaccionar acerca de un tema o por lo menos darle vueltas.

No os quiero contar más, aunque ya os he chafado un poco el vídeo, pero vedlo por vosotros mismos. En la sencillez de la propuesta reside su fuerza.

El mensaje es pura fuerza. Lo que acaban de vivir es pura fuerza. Todo lo que les ha evocado esa imagen en la fachada es poder. Y la manera de evitarlo la tienen en sus manos. Uno de los mejores ejemplos de marketing político que he visto jamás, porque por primera vez no se usan castillos en el aire, sino que han encontrado una motivación lo suficientemente fuerte como para que la gente actúe en consecuencia.

Me he quedado sin palabras. Genial.

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